lunes, 10 de octubre de 2005
Haciendo Capote
Este fin de semana se va a estrenar la hollywoodense Capote, una película basada en los seis años que se tomó Truman Capote para escribir A sangre fría. El film fue realizado por el debutante Bennet Miller y cuenta con un guión basado en la biografía definitiva de Gerald Clarke, para quien A sangre fría es una verdadera bisagra en la forma de recepción del periodismo: “El periodismo y –en general– la no-ficción no eran tomados muy en serio, eran vistos como profesiones nada originales, sin estilo propio, con poca gracia”. La actriz Catherine Keener hace de Harper Lee, la eterna amiga del escritor estadounidense y autora de To Kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor), mientras que el papel de Capote quedó a cargo de Philip Seymour Hoffman (tendrá su protagónico luego de varias actuaciones secundarias destacadas), quien contó que la película desarrolla el “trato con el diablo” que hizo Capote para transformar una trágica noticia leída en el New York Times en su brillante A sangre fría, que cuenta la matanza llevada a cabo –en 1959– por los jóvenes Perry Smith y Dick Hickock de una familia que vivía en una aislada granja en Kansas. La escritura de su obra maestra, además de convertirlo en uno de los principales creadores de la llamada non-fiction novel, que combina las técnicas del reportaje con el arte de novelar basado en un hecho real, lo hizo enfrentar a ciertos dilemas morales, ya que entabló una estrecha amistad con uno de los asesinos.

